#NoALaTitulitis: por qué un colegio profesional no dignificará el periodismo

Un foro de periodistas y estudiantes ha mantenido una reunión con directivos de asociaciones de la prensa y de colegios profesionales del Estado con el objetivo de poner “la primera piedra” para un nuevo Colegio de Periodistas de Madrid.

Como sección de Prensa y Medios de Comunicación de CNT Madrid, entendemos que la defensa de los derechos laborales y la dignidad profesional de los periodistas son dos elementos que van de la mano. Nos oponemos a esta fórmula desintegradora y desmovilizadora que promueven varios estamentos del oficio por tres motivos.

· Asociaciones y colegios no luchan por los derechos laborales del sector.
· Organizarse con los dueños de las imprentas, culpables de la precariedad, es un despropósito.
· Denunciar “intrusismo” es denunciar un fenómeno irreal: limitar el acceso al trabajo en los medios a los titulados en estudios superiores especializados es disgregador e insolidario.

Las impulsoras de la iniciativa para crear este Colegio de Periodistas de Madrid defienden que la aparición de esta institución servirá para defender los derechos laborales de las trabajadoras del sector. El argumento se sostiene en que el Estado, para legislar sobre el oficio, está obligado a contar con estos colegios.

Rotundamente falso.

En primer lugar, las herramientas con las que cuentan las asociaciones de la prensa y los colegios de periodistas (dos caras de la misma moneda) para defender los derechos laborales en el sector son inexistentes. A la hora de frenar los ERE masivos que asolan las cabeceras, un comunicado de solidaridad no es suficiente.

En segundo lugar, el Estado nunca ha mostrado interés en legislar acerca de la profesión, aun cuando los colegios de periodistas en otras regiones existen desde hace lustros.

Las asociaciones de la prensa sobre las que se cimentan los colegios de periodistas existentes en el territorio del Estado también cuentan con particularidades a señalar.

La primera es que son “asociaciones de la prensa”; y no “asociaciones de periodistas”. Resulta evidente que una asociación de la prensa en la que también están representados directivos -responsables de la precariedad en el mercado laboral del sector- no va a luchar por dignificar las condiciones de las trabajadoras.

La segunda es que, al igual que en el caso de los colegios, su defensa de los derechos laborales se ve relegada a un segundo plano.

Tras esta primera reunión con el objetivo de constituir el Colegio de Periodistas de Madrid, se ha leído un manifiesto en el que se incide en que una de las causas de la precariedad del sector es el “intrusismo”. En lugar de culpar a los responsables directos de la grave situación de los y las trabajadoras; es decir, a la patronal; se descarga esta responsabilidad en los compañeros que no están titulados en estudios superiores de Periodismo o Comunicación.

Se trata de una práctica disgregadora e insolidaria, aun cuando contamos con los suficientes referentes como para entender que un título no hace a un buen periodista. #NoALaTitulitis.

Más aun, estos estudios superiores no son en ningún caso habilitantes, y sus planes de estudios siguen transformándose con el único afán de satisfacer las necesidades de un mercado laboral precarizado.

Limitar el acceso al trabajo en el sector a quienes puedan costearse una formación universitaria especializada potencia lo elitista de los propios medios, que por su naturaleza deben representar las diversas sensibilidades sociales. Imponer colegios profesionales es un error que aumenta las diferencias entre trabajadoras y sus privilegios. Que una élite se erija como legítima mediadora del derecho a la información de la población es un error.

En este sentido, tanto colegios como asociaciones se atribuyen el rol de ser vigilantes de un código deontológico que no es más que el que debe dictar el sentido común. Lejos de hacerlo velar, su silencio en casos de medios que producen fake news es atronador. Un silencio que se vuelve escandaloso cuando no hay un posicionamiento eficaz del lado del trabajador cuando este sufre las amenazas de partidos de extrema derecha, como es el reciente caso del periodista Antonio Maestre.

Por estos motivos, la Sección de Prensa y Medios de Comunicación de CNT Madrid entiende que colegios profesionales y asociaciones de la prensa son instrumentos apegados al poder responsable de nuestra precariedad.

La Sección de Prensa y Medios de Comunicación de CNT Madrid vuelve a hacer un llamado a la solidaridad e invita a toda la clase trabajadora -estudiantes y profesionales- de los medios del Estado español a acudir al espacio en los que sí podrán luchar por la dignificación real del periodismo: el sindicalismo.

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