Organización y solidaridad frente a la represión en la Universidad Complutense de Madrid

Desde la sección sindical de CNT en la Universidad Complutense de Madrid (CNT-UCM) y CNT Madrid queremos expresar nuestro apoyo firme y sin fisuras a las compañeras y compañeros de CGT-UCM y CCOO-UCM que han recibido propuestas de sanción por parte de la Delegación del Gobierno tras la huelga del 15 de octubre de 2025 en apoyo al pueblo palestino.

Tal y como han denunciado públicamente ambos sindicatos, la policía bloqueó los piquetes dentro del propio centro de trabajo, retuvo a quienes participaban en ellos e identificó selectivamente a representantes sindicales y miembros de los equipos jurídicos. Meses después, llegan las multas: 600 euros por una supuesta “concentración no comunicada” en el marco de una huelga legalmente convocada. No es un malentendido administrativo, es un acto más de represión sindical.

No son hechos aislados

Lo ocurrido en la UCM no puede separarse del contexto más amplio que está sumiendo a las universidades públicas en un estado de miseria y crisis permanente: un modelo económico, financiero y represivo que las convierte en espacios gestionados como empresas, donde la protesta se tolera solo si no molesta. Es ese modelo el que:

  • está precarizando al personal,
  • está externalizando servicios,
  • vacía de contenido la autonomía universitaria,
  • y despliega una maquinaria sancionadora no vista en décadas cuando la comunidad universitaria se organiza.

Las multas a representantes sindicales en una huelga convocada, y en un contexto de movilización internacional por Palestina, encajan perfectamente en esa lógica: la de un sistema que quiere una universidad dócil, sin conflicto y sin sindicalismo combativo.

Cuando tocan a una, respondemos todas

Desde CNT-UCM y CNT Madrid lo decimos claro: ninguna sanción a la acción sindical puede quedar sin respuesta. La represión no se combate con silencio ni con gestos simbólicos. Se combate con organización, con apoyo mutuo, con solidaridad activa. Lo hemos demostrado en otros conflictos: cuando la clase trabajadora se organiza, cuando llena las calles, cuando no deja solas a las suyas, la represión retrocede.

Por eso apoyamos la decisión de CGT-UCM y CCOO-UCM de recurrir estas sanciones por todas las vías necesarias. Y por eso estaremos a su lado en cada paso.

Exigimos:

El archivo inmediato de los expedientes sancionadores y una explicación pública por parte de la Delegación del Gobierno.

Transparencia del Rectorado de la UCM sobre su papel en la intervención policial del 15 de octubre y sobre su posición respecto a la autonomía universitaria y los derechos sindicales.

Garantías firmes de que no se repetirán prácticas antisindicales en la universidad pública.

Organización, solidaridad y lucha

La represión no es un accidente: es una herramienta del poder para frenar la movilización. Pero también es un recordatorio de algo fundamental: solo la organización colectiva puede defender nuestros derechos.

Desde CNT seguiremos donde siempre hemos estado: en los piquetes, en las asambleas, en las aulas y en las calles. Defendiendo la huelga, la libertad sindical y la autonomía universitaria. Defendiendo la solidaridad con Palestina. Defendiendo a quienes luchan.

Porque cuando tocan a una, respondemos todas. Porque ningún derecho se ha conquistado sin conflicto. Porque la represión no nos detiene: nos organiza.

Deja una respuesta