La huelga del día 11 tiene que ser un éxito en todo Madrid, en las empresas, en los barrios y en los centros de estudio. Comunicado de la Mesa Sindical de Madrid.
Antes de nada, una aclaración: esta carta no va contra las compañeras y compañeros de CCOO y UGT en la Comunidad de Madrid, con quienes compartimos esfuerzos por el éxito del 11N. Va dirigida a quienes pretenden decidir en su nombre y no parece a día de hoy que estén remando en esta dirección.
El 7 de octubre nos comprometimos a que, en una reunión con todo el sindicalismo de clase del Estado, el 11 de noviembre habría Huelga General de 24 horas impulsada desde un espíritu de unidad, creando comités unitarios en empresas, barrios y centros de estudio. Pero tras varias semanas de preparación, nuestros sindicatos están constatado que en demasiadas empresas esto no solo no está ocurriendo, sino que se opta por la vía del rodillo en los comités de empresa: la resolución de apoyo a la huelga duerme en un orden del día que nunca llega, tenemos constancia de negativas para convocar asambleas de trabajadores/as, silencios ante propuestas de conformar comités unitarios etc. ¿Es boicot o es desidia?
Mientras tanto, recibimos con preocupación algunas declaraciones que lejos de querer construir un paro real en las empresas, vayan más en una línea de desmovilización o mitigación de los objetivos que la convocatoria se propone: detener una cadena, vaciar un almacén, plantear un autentico desafío a la patronal.
Quien actúa así muestra que su horizonte no está tanto en el éxito de la huelga general y en la continuidad de esta lucha, sino que parece estar más en la oportunidad electoral. Por eso queremos decirlo sin rodeos y con total claridad, no estamos dispuestos a convertir esta convocatoria de huelga general en una precampaña para ningún partido. Tampoco vamos a consentir que con nuestra acción sindical se intente de algún modo blanquear al Gobierno actual, que en 2018 entró diciendo «cuando nosotros lleguemos no habrá un solo desahucio más» pero hoy más de 200.000 familias han sido desalojadas bajo este gobierno «progresista». Que solo en el primer trimestre de este año hubo 4.005 lanzamientos. Que Maricarmen no murió bajo un Gobierno de la derecha.
La clave del éxito del día 11 tiene que empezar desde las 12 de la noche. Debemos parar cada empresa, cada barrio y cada centro de estudio de Madrid para demostrar que la clase trabajadora quiere bajar los precios de la vivienda y recuperar la vivienda de los fondos buitre hasta acabar con el negocio de la vivienda. Esta huelga salió de las plazas, de las acampadas, de una juventud que gritó “ni una Maricarmen más” y lo mínimo que se espera de todas las organizaciones obreras es que contagie ese espíritu a los centros de trabajo.
Por ello, desde la Mesa Sindical reclamamos que todo el sindicalismo de clase se comprometa a:
- Aprobar ya la resolución de apoyo a la huelga en todos los Comités de Empresa y las Secciones Sindicales.
- Convocar asambleas unitarias en cada centro de trabajo y se sumen a los Comités de huelga unitarios.
- Llamar abiertamente, en voz alta y en horario laboral, a parar el 11N las veinticuatro horas.
- Comprometerse públicamente a dar continuidad a la lucha después del 29N, gobierne quien gobierne.
Esta huelga puede significar mucho más que una jornada de movilización. Puede ser el punto de partida para que el sindicalismo de clase vuelva a ocupar un papel central en la sociedad, recuperando su capacidad para conquistar derechos, transformar nuestras condiciones de vida y ampliar los horizontes de lo posible. Porque nuestra tarea no es únicamente defender lo conquistado, sino organizar la fuerza colectiva necesaria para conquistar una vida mejor. Pero una huelga es una huelga, no acto de campaña. Es el día en que la clase trabajadora demuestra que sin ella no se mueve nada.
