El 8M, una cita afianzada para el feminismo combativo y de clase

La pasada Huelga General Feminista supuso un revulsivo para CNT Madrid, aunando a la militancia en los piquetes, movilizaciones y espacios de cuidados, así como generando sinergias con otras organizaciones feministas y sindicales.

El pasado 8 de marzo supuso una nueva muestra de fuerza del movimiento feminista, a todos los niveles, paralizando la actividad del Estado para que se escucharan sus reivindicaciones al máximo. También, de nuevo y por segunda vez, los sindicatos de CNT estuvieron respaldando el feminismo convocando legalmente la Huelga General Feminista que con tanto éxito se llevó a cabo. Desde nuestras posiciones -como sindicato feminista desde sus estatutos hasta sus prácticas- era fundamental estar del lado de las trabajadoras, reivindicando el fin de la discriminación laboral, la precarización de sus trabajos y la vulnerabilidad que por el solo hecho de ser mujer le impone este sistema capitalista. Por eso, todas y todos los afiliados respaldamos la convocatoria de huelga, la hicimos posible con los distintos Comités de Huelga y apoyamos cada una de las actividades que durante los días previos y el propio 8 de marzo se realizaron para que las reivindicaciones feministas llegaran a cada rincón y cada empresa. Porque, como dice nuestro lema de este año, ‘Organizadas cambiamos el mundo’.

En concreto, CNT Madrid participó en la legalización de la huelga, que no solo consistió en los pasos administrativos necesarios para que todas las mujeres y hombres que secundasen la huelga estuvieran amparados y protegidos por la ley, si no que también era necesario sentarse con los agentes sociales que deben y deberían ser partes del cambio que las mujeres piden en España y a nivel internacional. Estos pasan por partidos políticos, ministerios, administraciones autonómicas, locales y otras instituciones. También por hacer una labor de difusión y mediática para explicar las reivindicaciones de la huelga, que no son otras que lo que el movimiento feminista y sindicatos como CNT vienen reclamando desde hace mucho: acabar con la brecha salarial; garantizar en igualdad de condiciones el acceso al empleo y a la promoción profesional; apostar por la conciliación como un paso imprescindible para lograr una sociedad igualitaria; acabar con la situación de vulnerabilidad a la que está sometido el empleo doméstico, con la incorporación en el Régimen General y en el Estatuto de los Trabajadores de las empleadas del hogar.

Una de las tareas más importantes a las que se enfrentó este sindicato también fue la contrainformación y la falta de conocimientos sindicales de las trabajadoras y trabajadores. Frente al boicot de otros sindicatos que no priorizan la lucha feminista al paro de 24 horas convocado, CNT fue referente en muchos medios para explicar la legalidad de la convocatoria, independientemente del sector en el que se trabajase, así como el ofrecimiento de amparo a cualquier trabajador que fuera recriminado o amonestado por ejercer su derecho a huelga. Además, se realizaron varias guías sobre las preguntas más frecuentes como quién está llamada a la huelga, si se puede ejercer sin estar afiliada a ningún sindicato o si pueden sustituir a la trabajadora ese día por otro compañero. También respondimos a preguntas concretas de sectores como las falsas autónomas, las becarias, las autónomas, las precarias o aquellas empleadas llamadas a cubrir los servicios mínimos. Asimismo respondimos a nuestra visión de los hombres en esta Huelga Feminista, ya que consideramos que es tarea de todas y todos lograr una sociedad libre de violencias machistas, tanto en el trabajo como en la vida.

La actividad sindical se aceleró la última semana antes al viernes 8 de marzo, ya que eran continuas las consultas, las peticiones de asesoramiento y las afiliaciones. Se estableció un turno de permanencias en el local de CNT Madrid (Glorieta de Embajadores 7, 1º B), así como el punto de cuidados durante toda la jornada de la huelga. Así, las compañeras podían no solo secundar la huelga laboral, si no también la de cuidados y consumo, junto con la estudiantil, las cuatro vías de acción que se reclamaron desde el movimiento feminista. A las 00h del propio día 8 de marzo, se inició la actividad formando piquetes que recorrieron la ciudad difundiendo la llamada a la huelga y animando a los trabajadores a unirse. Además de recorrer el centro de la ciudad, a la mañana siguiente se acudió a los llamamientos y lecturas de manifiestos que las plataformas del 8M realizaron por diferentes puntos de la ciudad, así como acudiendo a eventos sectoriales concretos como el manifiesto de las Comunicadoras Paramos o puntos estratégicos de la actividad sindical como la sede del PSOE, donde en ese momento había un conflicto laboral con trabajadoras figurantes.

El seguimiento a la huelga fue dispar en los sectores, aunque a términos generales se reportó mayor seguimiento que en la anterior convocatoria de 2018. Concretamente, los sectores más feminizados como despachos y oficinas, educación o asistencia sanitaria, fueron los que mayor crecimiento tuvieron. Por otro lado, CNT Madrid desarrolló una actividad muy amplia durante toda la jornada vigilando el cumplimiento de los derechos a huelga, denunciando cualquier impedimento a las compañeras y siguiendo las informaciones que durante toda la jornada se creaban en instituciones y medios de comunicación.

A la manifestaciones acudimos con el mismo objetivo con el que convocamos la huelga: para ser respaldo del movimiento feminista. Por lo que acudimos unidas a otros sindicatos que también apoyaron la huelga feminista constituyendo el Bloque Combativo y de Clase formado por CNT, AST, CoBas, SAS, SO y SUSH. Con ellos avanzamos por las calles de Madrid gritando por los derechos de todas las mujeres y esperando que no haya victoria laboral que no incluya la perspectiva feminista en cada una de sus reivindicaciones. De la misma manera, deseamos que no haya avance feminista que no conlleve una mirada de clase obrera, anticapitalista y reivindicativa, ya que solo así podremos avanzar hacia una sociedad igualitaria real.

Viva la huelga, compañeras
Si lo paramos todo, no podrán pararnos

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